Como parte fundamental del legado de los jesuitas en América, la Orden generó en Córdoba su propio mantenimiento a través de 6 Estancias formadas o adquiridas entre el siglo XVII y principios del XVIII. Estas fueron: Caroya (1616), Jesús María (1618), Santa Catalina (1622), Alta Gracia (1643), La Candelaria (1678) y San Ignacio (1725).
Por su importante valor histórico y arquitectónico, La UNESCO ha incluido el "Camino de las Estancias y la Manzana Jesuítica" (en el centro histórico de Córdoba) "en la lista de Patrimonios de la Humanidad.
El Camino de las Estancias Jesuíticas constituye un itinerario turístico cultural que permite descubrir y conocer los valores patrimoniales y la importancia a nivel mundial de estos lugares históricos. Es la ocasión de descubrir paisajes, tradiciones y costumbres que marcan la identidad de Córdoba cultural y turística.